El Sindicato de Enfermería (SATSE) y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) han intensificado su campaña contra el recorte en la paga extraordinaria que afecta a los profesionales sanitarios desde 2010. Representantes de ambos sindicatos han mantenido reuniones clave con el Grupo Parlamentario Socialista y el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, buscando apoyo para revertir esta medida que, según denuncian, perjudica gravemente a médicos, enfermeras y fisioterapeutas de la sanidad pública.
Durante el encuentro con el Grupo Socialista, los representantes sindicales, liderados por Laura Villaseñor y Rafael Reig (SATSE) y Miguel Lázaro y Víctor Pedrera (CESM), se reunieron con José Luis Aceves Galindo, portavoz de Función Pública del PSOE. Aunque Aceves expresó comprensión por la problemática expuesta, señaló que la decisión última recae en el Ministerio de Hacienda, responsable de evaluar el impacto económico de eliminar el recorte. Según cálculos sindicales, la medida supone una pérdida anual media de 1.200 euros para los médicos y 700 euros para enfermeras y fisioterapeutas.
Por otro lado, Elvira Velasco, vicepresidenta segunda de la Comisión de Sanidad y representante del Grupo Popular, mostró disposición para estudiar la posibilidad de introducir una enmienda en los próximos Presupuestos Generales del Estado. Esta iniciativa, estimada en unos 400 millones de euros, permitiría eliminar el recorte, un reclamo central de SATSE y CESM.
La campaña de presión que han retomado los sindicatos incluye contactos con representantes políticos y demandas directas a los ministerios de Hacienda y de Función Pública. Las organizaciones consideran que el mantenimiento de este recorte, justificado originalmente por la crisis económica de 2010, carece de sentido en el contexto actual de crecimiento económico sostenido.
Ambos sindicatos no descartan intensificar las acciones si sus demandas no son atendidas. Estas medidas podrían incluir movilizaciones y la coordinación con otros sindicatos de empleados públicos, con la posibilidad de convocar una huelga general como última medida de presión. SATSE y CESM han subrayado la injusticia de mantener esta reducción salarial en un sector clave como el sanitario, que sigue siendo fundamental para la sociedad. Las reuniones con PSOE y PP marcan el inicio de una serie de acciones destinadas a visibilizar y revertir una problemática que consideran prioritaria para garantizar condiciones laborales justas en la sanidad pública.