El próximo jueves 26 de junio, enfermeras y fisioterapeutas de Ceuta saldrán a la calle para exigir la recuperación íntegra de sus pagas extraordinarias, recortadas desde hace 15 años. Convocados por el Sindicato de Enfermería (SATSE), los profesionales se concentrarán ante el Centro de Salud de Otero, sede de la Dirección Territorial del Ingesa, en una propuesta que busca visibilizar su malestar por una merma económico que, según cálculos del sindicato, ha puesto una pérdida acumulada de hasta 11.000 euros por trabajador desde el 2010.
La convocatoria se enmarca en una campaña nacional impulsada por SATSE bajo lema, "De nuestra extra, que no se coman ni un euro", que pretende presionar al Gobierno par que en la próxima Ley de Presupuestos Generales del Estado se incluya la restitución del importe completo de estas retribuciones.
Según el sindicato, el recorte se remonta a junio de 2010, cuando el entonces presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, aplicó esta medida de carácter excepcional como respuesta a la crisis económica. Desde entonces, las pagas extraordinarias no han recuperado su cuantía total, una situación que, según SATSE, se ha mantenido sin cambios durante los mandatos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.
La organización denuncia que, en cada paga, los profesionales con un trienio trabajado dejan de percibir 321 euros, cantidad que supera los 366 euros si cuentan con más de 15 años de servicio. SATSE advierte, además, de que esta situación vulnera al Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud y el Estatuto Básico del Empleado Público, que estipulan la igualdad entre sueldo base y trienios en las pagas ordinarias y extraordinarias.
El sindicato lamenta también la pérdida de poder adquisitivo que conlleva esta merma retributiva, cifrada en torno a un 20% en un contexto de incremento sostenido del coste de vida. A su juicio, el mantenimiento de este recorte refleja la falta de compromiso político con la mejora de las condiciones laborales del personal sanitario.
Asimismo, SATSE ha criticado la aparente contradicción entre esta contención salarial y la persistencia de casos de corrupción, malversación y despilfarro de fondos públicos. "Mientras se destinan recursos a rescates financieros, sobresueldos o asesorías, las enfermeras y fisioterapeutas continúan trabajando en condiciones precarias, sin refuerzos ni reconocimiento salarial adecuado", concluye el comunicado.