Ángel Lara y Yolanda Aparicio encabezan en Ceuta la protesta por la jornada de 37,5 horas y llaman a los trabajadores a mantener la presión social.
Las movilizaciones en defensa de la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales han continuado este miércoles en Ceuta. Tras la caravana organizada ayer por CCOO y UGT, ambas organizaciones se han concentrado en la Plaza de los Reyes en torno a las 12:00 horas.
La protesta ha estado encabezada por Ángel Lara (CCOO) y Yolanda Aparicio (UGT), que insisten en la necesidad de mantener la presión en la calle para que la reforma prospere en el ámbito político. Según sus datos, en la ciudad hay cerca de 30.000 afiliados a la Seguridad Social que se verían potencialmente beneficiados por la medida.
“Un hito en la historia”
El secretario general de CCOO en Ceuta, Ángel Lara, ha defendido que la reducción de la jornada supondría un avance histórico:
“Seguimos en otra jornada reivindicativa con el asunto de las 37 horas y media, la implantación de las 37 horas y media en la legislación laboral española, que sería desde luego un hito en la historia, un gran avance, y pasaríamos a ser el tercer país de la Unión Europea, perdón, que tiene la jornada más corta, más reducida, independientemente de que esto ya está consabido que la productividad en este tipo de jornadas suele aumentar, esto está demostrado”, señaló.
Lara subrayó que la votación prevista para la tarde en el Congreso revelará “los que defienden a la clase trabajadora y los que bajo ningún concepto la defienden”. En este sentido, lanzó un mensaje directo a la ciudadanía: “A la clase trabajadora nadie nunca nos ha regalado nada, y debe ser la lucha nuestra de todos los trabajadores que tomen las calles, que salgan a la calle y que nos apoyen, porque desde luego necesitamos este avance en la legislación española”.
El dirigente sindical denunció además el actual modelo laboral: “Tenemos el trabajo ahora mismo en España, es un trabajo basado en escasos salarios bajos y en jornadas grandes, y esto desde luego demuestra que no queremos una sociedad así… queremos seguir avanzando y creo que esto entraría adentro a lo que sería un reparto más justo de la riqueza entre empresas y trabajadores”.
Yolanda Aparicio: “Que se quiten las caretas”
Por su parte, la secretaria general de UGT en Ceuta, Yolanda Aparicio, apuntó a la votación parlamentaria como un momento clave:
“Como sabéis, esta tarde, entre las 4 y las 6 de la tarde, parece ser que va a votación el tema de la reducción de la jornada y la otra medida también del fichaje digital de la jornada laboral. Entonces, lo que queremos, lo que necesitamos, es que se quiten esas enmiendas a la totalidad. ¿Para qué? Para que se produzca lo que se tiene que producir, que es un debate, un debate donde se quiten las caretas estos políticos nuestros y entren a argumentar el por qué sí y el por qué no”.
Aparicio recordó que el apoyo social es mayoritario: “Dos de cada tres trabajadores de toda España están apoyando la reducción de la jornada laboral. Incluso más del 50% de los empresarios apoyan la reducción de jornada laboral”.
Además, citó el respaldo expreso de los autónomos: “Ayer mismo dentro de nuestra organización tenemos una sección que es de trabajadores autónomos… hice unas declaraciones en RTVE apoyando y argumentando el que sí era favorable una reducción de jornada laboral y que no le iba a perjudicar para nada ni a los pequeños ni a los medianos empresarios”.
La líder sindical insistió en que el debate debe producirse en sede parlamentaria: “Ellos deben de argumentar ahí donde se tiene que argumentar, que es en el Congreso de los Diputados… que cada uno explique su situación y el por qué sí y el por qué no apoyan o no apoyan a la reducción de la jornada laboral”.
Bloqueo en el Congreso
Pese a la movilización social, la reforma no saldrá adelante este miércoles en el Congreso. Junts, el partido de Carles Puigdemont, ha confirmado al Ministerio de Trabajo que no retirará la enmienda a la totalidad, lo que unido al rechazo anunciado por PP y Vox deja sin recorrido la propuesta que el Gobierno aprobó hace meses en Consejo de Ministros.
La medida, que pretendía fijar en 37,5 horas semanales sin pérdida salarial, se quedará por ahora en suspenso. Ante este panorama, los sindicatos aseguran que mantendrán la presión social, volverán a llevar la propuesta al Parlamento y seguirán llamando a los trabajadores a movilizarse en las calles.
