Un pulso pero cargado de fondo se ha abierto en Servilimpce. El sindicato SITA ha decidido poner sobre la mesa algo que, para muchos trabajadores y trabajadoras, no es un capricho ni un privilegio: el premio a la jubilación que disfrutaban cuando la plantilla pertenecía a la antigua concesionaria Trace y que, según sostienen, debía haber viajado con ellos tras la subrogación.
Un reconocimiento que, según SITA, nunca debió perderse
La organización sindical insiste en una idea sencilla: jubilarse después de décadas de trabajo merece un gesto de respeto. No hablan de grandes cantidades ni de un trato de favor, sino de mantener lo que consideran un derecho adquirido. Un cierre digno para quienes han pasado media vida en un oficio que, en el caso de la limpieza pública, no suele ocupar titulares pero sostiene el día a día de la ciudad.
Desde la sección sindical de SITA en Servilimpce, junto al delegado independiente del comité de empresa, Juan Montoya García, se ha trasladado al consejo de administración una reclamación formal: que se restituya ese premio que durante años recibieron los trabajadores y trabajadoras al llegar a su jubilación.
La subrogación, el convenio y los derechos que “viajan” con la plantilla
El argumento central del sindicato se apoya en el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, que establece que un cambio de titularidad —como el paso de Trace a Servilimpce— no puede borrar los derechos laborales ya consolidados. Y, en este caso, SITA recuerda que el artículo 28 del convenio actual, así como los anteriores, recogía ese reconocimiento económico al finalizar la vida laboral.
Para el sindicato, no se trata de un favor ni de una concesión voluntaria de la empresa, sino de algo que forma parte del paquete de condiciones que la plantilla tenía antes de la subrogación. “Los derechos adquiridos son eso: derechos, no regalos”, recalcan.
Un primer paso “amistoso”, pero con intención de avanzar
La petición ya está registrada ante el consejo de administración. SITA la define como un primer paso amistoso, confiando en que no sea necesario escalar el conflicto. La intención, aseguran, es clara: recuperar un reconocimiento que consideran justo y que forma parte de la identidad laboral de quienes llevan años sosteniendo el servicio.
Montoya, secretario general de SITA en Ceuta y miembro independiente del comité de empresa en Servilimpce, firma esta reivindicación que, más allá de lo jurídico, apela a algo tan básico como cerrar una vida laboral con dignidad.