Con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, los sindicatos CCOO y UGT organizaron en Ceuta una manifestación que recorrió el centro de la ciudad para reivindicar la defensa de los derechos laborales y sociales, bajo el lema “Proteger lo conquistado, ganar futuro”. La marcha comenzó a las 12:00 horas desde la Plaza de África y transitó por la Gran Vía y el Paseo del Revellín hasta alcanzar la Plaza de los Reyes, donde se leyó un manifiesto conjunto de ambas organizaciones.
Durante el acto, los sindicatos reafirmaron su compromiso con un sindicalismo internacionalista, solidario y transformador, reivindicando su papel como herramienta esencial para construir sociedades más justas y democráticas. En el plano internacional, el manifiesto denunció las guerras y ocupaciones activas, condenando expresamente la invasión de Ucrania por parte de Rusia, y exigiendo el fin del genocidio en Gaza, así como la ocupación de Palestina. “Ni el silencio ni la neutralidad son opciones”, declararon, criticando la inacción de la comunidad internacional.
Asimismo, denunciaron las políticas de extrema derecha, el retroceso de los derechos sociales, el racismo, la xenofobia y el negacionismo climático, abogando por una Europa más fuerte, cohesionada y socialmente justa. Apostaron por una mayor integración política europea que priorice la justicia social, la lucha contra la pobreza y la creación de empleo de calidad a través de la transición energética, la innovación y el fortalecimiento industrial.
En el plano nacional, CCOO y UGT exigieron avanzar en la reducción de jornada a 37,5 horas semanales, la mejora salarial mediante la negociación colectiva, el derecho efectivo a la vivienda, y una mayor lucha contra la violencia machista y por la igualdad de género.
Uno de los puntos más destacados del manifiesto se centró en la realidad ceutí. Los sindicatos expresaron su preocupación por la situación de los convenios laborales en sectores clave de la ciudad, como el comercio y la hostelería, y especialmente por la incertidumbre en torno a la indemnización por residencia. Consideraron este derecho una herramienta de justicia social, y exigieron su inclusión obligatoria en los convenios colectivos o en una norma de rango superior, como el Estatuto de los Trabajadores.
“El aislamiento geográfico, los altos costes de vida y las condiciones singulares de Ceuta no pueden ser ignorados”, señalaron, instando a las administraciones y a las organizaciones empresariales a retomar con urgencia las mesas de negociación para garantizar que dicha compensación se mantenga actualizada y se aplique sin discriminación.
Finalmente, los sindicatos llamaron a la unidad de la población ceutí para defender los derechos laborales, proteger las conquistas sociales y movilizarse por un futuro más justo y equitativo en la ciudad. En palabras del manifiesto: “Por el derecho a vivir y trabajar en Ceuta con justicia”.