El sector del textil y el calzado ha amanecido este viernes con un cabreo generalizado. En toda España, y también en Ceuta, trabajadores y trabajadoras de grandes cadenas —Inditex, Mango, Primark, H&M, Parfois, Bimba y Lola, JD Sports…— han salido a la calle para decir que el preacuerdo del convenio estatal firmado por ARTE, CCOO y FETICO no lo quieren ni envuelto en papel de regalo.
En Ceuta, la FeSMC-UGT se ha concentrado a las puertas del Centro Comercial Parque Ceuta, no sin problemas puesto que la gerencia del centro comercial no ha permitido que la concentración se hiciera en la explanada del recinto y se ha tenido que hacer en la acera, con la consiguiente molestia para los transeúntes No había pancartas grandilocuentes ni discursos épicos, pero sí un mensaje claro: “Nos están quitando derechos y no vamos a tragar”.
El plus de residencia, en el punto de mira
La vicesecretaria de Área Externa de UGT, Natividad Benito, ha sido la encargada de poner voz al malestar. Lo ha dicho sin rodeos: “Aquí en Ceuta el plus de residencia desaparece. Se lo absorben. Directamente”.
Y no es lo único. Según explica, el preacuerdo abre la puerta a:
- perder antigüedad,
- perder complementos,
- absorber beneficios pactados en convenios de empresa,
- congelar trienios,
- imponer festivos y domingos,
- mantener una jornada anual elevada,
- y dejar en papel mojado la negociación colectiva en los territorios.
Todo ello en un sector donde, recuerda Benito, “cada vez cuesta más llenar la cesta de la compra y vivir en una ciudad tan compleja como esta”.
Antigüedad que no sube, salarios que no despegan
UGT rechaza el preacuerdo porque, según el sindicato, abre un agujero por el que se escapan derechos básicos. Benito lo resume así: “No estamos para perder derechos. Estamos para mejorar”.
Explica que las subidas salariales no están garantizadas y que dependerán de negociaciones anuales que, viendo el ritmo del sector, pueden eternizarse. Mientras tanto, los pluses se absorben y la antigüedad se congela.
La foto final: quien entra nuevo cobrará siempre lo mismo; quien lleva años, se estanca.
Ceuta, territorio incómodo para las grandes cadenas
El conflicto tiene un matiz local importante. Ceuta lleva casi una década sin actualizar su convenio de comercio, pero la patronal local y los sindicatos habían empezado a mover ficha. Ese trabajo, según UGT, quedaría invalidado si el preacuerdo estatal se impone.
Benito lo explica sin adornos: “Si aquí negociamos un convenio y lo sacamos adelante, desde ARTE nos lo tumbarían. No quieren ningún convenio que mejore las condiciones de los trabajadores. Y menos el de Ceuta”.
El plus de residencia vuelve a aparecer como la piedra en el zapato. Algunas empresas ya lo están intentando absorber. Y, según UGT, el argumento es siempre el mismo: “Como allí tenéis plus, ya cobráis igual que en península”. El sindicato lo rebate: “El salario base tiene que ser igual para todos. El plus no puede servir para recortar”.
La nueva presidenta de los empresarios, en la ecuación
La elección de la nueva presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta añade otra pieza al tablero. UGT quiere sentarse cuanto antes con la patronal local y pide que se tenga en cuenta la realidad ceutí. “Somos un territorio distinto. Necesitamos que se escuche a la gente que trabaja aquí”, insiste Benito.
Un viernes de protesta que no será el último
La concentración de hoy no cierra nada. Más bien abre un pulso que promete durar. UGT lo tiene claro: no firmará un acuerdo que recorte derechos. Y las plantillas, al menos hoy, han dejado claro que tampoco.
