El proceso de funcionarización del personal laboral de la Ciudad Autónoma vuelve a calentarse. UGT Servicios Públicos ha decidido levantar la voz ante lo que considera un atasco injustificado y, sobre todo, evitable. El sindicato asegura que la Administración mantiene el proceso en punto muerto por falta de criterios claros, y que esa indefinición está generando tensiones innecesarias entre trabajadores y organizaciones.
Desde UGT-SP lo resumen sin medias tintas: quienes ya superaron un proceso selectivo no deberían verse obligados a repetir una oposición para convertirse en funcionarios. Su apuesta es un concurso de méritos “simple y urgente”, como —recuerdan— se está haciendo en otras administraciones del país.
Lo que ha terminado de encender los ánimos es que, según el sindicato, hay sectores interesados en responsabilizar a UGT del retraso acumulado. Una acusación que rechazan de plano. A su juicio, la presión para imponer un nuevo examen no solo es injusta, sino que deja fuera a trabajadores que ya consolidaron su puesto en los procesos de estabilización.
La organización insiste en que su postura no ha cambiado: ningún empleado laboral con su consolidación acreditada debe quedar fuera del proceso, sea cual sea su categoría o puesto. Y, desde luego, no apoyarán un modelo de concurso-oposición que obligue a repetir pruebas a quienes ya las superaron en su día.
UGT-SP avisa de que defenderá esta posición “hasta el final” y que está dispuesta a acudir a las instancias necesarias para evitar que los trabajadores tengan que enfrentarse de nuevo a un proceso selectivo que consideran injusto y redundante.
El debate, lejos de cerrarse, promete seguir dando titulares.