Orcas en el Estrecho: Interacciones lúdicas y la defensa de su hábitat

Los encuentros entre orcas y veleros en el Estrecho de Gibraltar no son ataques coordinados, sino interacciones lúdicas y sociales. Ecologistas en Acción lidera una campaña para proteger a esta subpoblación crítica de cetáceos

Un grupo de orcas ‘ataca’ un velero en Ceuta
photo_camera Un grupo de orcas, jugando con un velero en Ceuta (Archivo)

Los encuentros entre orcas y veleros no suelen ser agradables, pero debemos recordar que el hábitat natural de los cetáceos es el mar, y los humanos somos quienes invadimos su espacio.

El pasado 4 de julio, en la zona de Benítez, un velero llamado ‘Kelba’ navegaba cuando un grupo de orcas decidió jugar con la embarcación. Los expertos sugieren que estos cetáceos pueden exhibir este tipo de comportamientos cuando juegan o se sienten amenazados. Sin embargo, el encuentro dejó a los ocupantes del Kelba en apuros al perder el control de la embarcación, que sufrió daños en el timón, la orza y otras partes. La Salvamar Atria de Salvamento Marítimo y la Guardia Civil se movilizaron para prestar apoyo y remolcar el velero.

Ecologistas en Acción ha afirmado que las interacciones entre orcas y veleros en el Estrecho de Gibraltar no corresponden a “ataques coordinados”, sino que tienen un carácter “lúdico y social”, según estudios y observaciones directas desde su velero ‘Diosa Maat’. Durante julio, esta embarcación fue el centro de la campaña ‘En defensa de la orca ibérica’, que reunió a más de 80 voluntarios con el objetivo de analizar y proteger a esta subpoblación de orcas al borde de la extinción.

La organización ecologista, en colaboración con WeWhale y Sea Shepherd France, navegó entre Tarifa y el faro de Trafalgar para entender mejor las interacciones entre orcas y veleros, y elaboró un dosier describiendo las características de esta población amenazada, junto con recomendaciones para evitar estos encuentros. Aunque se sospecha que el comportamiento de las orcas es “lúdico y social”, las conclusiones aún no son definitivas y se necesitan más datos para comprender a fondo este fenómeno registrado desde 2020.

Uno de los objetivos de la campaña ha sido “contrarrestar el lenguaje bélico” que a menudo acompaña las noticias sobre las interacciones entre orcas y veleros. Según la organización, es erróneo y desafortunado hablar de “ataques de orcas”, ya que no existen registros de personas heridas por estos cetáceos en libertad en aguas europeas.