Precaución en el monte tras el temporal: el campo también necesita recuperarse

Protección Civil alerta de los riesgos en el monte tras las borrascas de esta semana y aconseja evitar, en la medida de lo posible, los entornos forestales hasta que se estabilice el terreno y se retiren árboles y ramas caídas

García Aldave
monte
eucalipto

Después de una semana de borrascas encadenadas, muchos ceutíes miran ya al fin de semana con ganas de estirar las piernas, volver a los senderos y respirar verde. Pero esta vez conviene hacerlo con calma, sobre todo porque las lluvias nos van a dejar en paz un par de días. La Consejería de Presidencia y Gobernación, de la que depende Protección Civil, pide prudencia a quienes planeen salir al campo o al monte. El temporal ha dejado huella y no siempre se ve a simple vista.

Los agentes naturales —viento y lluvia, sobre todo— han movido más de lo que pensamos: cauces alterados, caminos cubiertos por desprendimientos, ramas partidas que cuelgan como cuchillas, piedras sueltas y árboles que han perdido parte del anclaje al suelo. Nada fuera de lo normal en un episodio de mal tiempo, pero sí suficiente para convertir un paseo o una ruta en bici en un riesgo innecesario.

Quien haya salido estos días lo habrá notado: el terreno está blando, inestable, y cada paso hunde un poco más de lo habitual. Esa sensación de “esto no estaba así la semana pasada” es real. La masa forestal también se resiente y necesita tiempo para asentarse.

Mientras tanto, distintos servicios de la Ciudad trabajan ya para despejar caminos, retirar árboles caídos, asegurar zonas dañadas y reparar lo que el temporal ha ido descolocando. Pero el monte no se arregla en dos días.

Por eso, la recomendación es sencilla: si puedes, evita estos entornos durante unos días. Y si decides salir igualmente, hazlo con cabeza. Observa el terreno, no te metas en zonas que no conoces bien y mantén la atención en ramas, taludes y suelos que puedan ceder.

El campo seguirá ahí la semana que viene. Y la siguiente. Volveremos a correr, pedalear y pasear por nuestros senderos de siempre. Pero ahora toca darle un respiro.