Ceuta se prepara para vivir uno de los días más intensos de su Semana Santa con la llegada del Jueves Santo, una jornada marcada por la solemnidad, la tradición y el contraste entre estilos cofrades. Tres hermandades —La Encrucijada, Penas y Descendimiento— protagonizarán una larga tarde y madrugada que llenará las calles de fervor y emoción.
La Encrucijada: fe nacida de un gesto que marcó a Hadú
La primera en ponerse en la calle será la Cofradía del Santísimo Cristo de la Encrucijada y María Santísima de las Lágrimas, con salida a las 18:00 horas, paso por Carrera Oficial a las 20:50 y recogida prevista a la 01:00.
Su origen está marcado por un episodio singular que dejó huella en la barriada de Hadú. Durante unas misiones, el Padre Huelin protagonizó un impactante Vía Crucis al tender un crucifijo en el suelo en una encrucijada y pedir a los vecinos que lo pisaran. Lejos de provocar rechazo, la escena despertó una profunda emoción entre quienes salieron de bares y casas cercanas, arrodillándose con devoción. A raíz de este hecho, en 1950 se funda la cofradía.
Desde 1953 procesiona hasta el centro de la ciudad, aunque su actividad se vio interrumpida en 1966 por el derribo de su parroquia, reorganizándose en 1973.
La hermandad presenta dos pasos: el Cristo de la Encrucijada (1952) y María Santísima de las Lágrimas (1951), ambas obras de Modesto Gené. El cortejo se distingue por sus túnicas blancas con capa, botonadura negra y cíngulo rojo y blanco. El acompañamiento musical corre a cargo de su banda propia de cornetas y tambores y de la Asociación Cultural Xe Kin de Valencia.
Penas: historia, tradición y carácter agustiniano
La segunda en realizar su estación de penitencia será la Hermandad de las Penas, con salida a las 19:30, paso por Carrera Oficial a las 21:15 y recogida a las 23:45.
Fundada oficialmente en 1947, aunque con procesiones documentadas desde 1946, esta hermandad tiene sus raíces en una sastrería ceutí. A lo largo de su historia ha estado vinculada a la Aviación, lo que dio lugar al sobrenombre de “Penas y Loreto”.
En 1961 se incorpora el Cristo de la Humildad y Paciencia, y en 1968 se crea su primera cuadrilla de hermanos costaleros. En 1986 recibe el título de Agustiniana.
Procesiona con dos pasos: el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, obra de José Rabasa Pérez, y Nuestra Señora de las Penas, atribuida a Blas Molner. Sus nazarenos visten túnica azul marino con detalles en el mismo tono y escudo bordado en oro.
El acompañamiento musical incluye a la Banda de Cornetas y Tambores Virgen de la Luna y la Banda de Música Ciudad de Ceuta, aportando un estilo clásico y solemne a su recorrido.
El Descendimiento: la sobriedad del silencio en la madrugada
Cerrando la jornada, ya en la madrugada del Viernes Santo, procesionará la Hermandad del Descendimiento, conocida popularmente como “El Silencio”. Su salida está prevista a las 00:05, con paso por Carrera Oficial a la 01:15 y recogida a las 03:20.
Se trata de una de las cofradías más antiguas de la ciudad, fundada en 1914 como sección del Santo Entierro. Su carácter austero y desligado de patrocinios define una puesta en escena marcada por el recogimiento absoluto, sin acompañamiento musical.
Procesiona con un único paso: el misterio del Traslado al Sepulcro, obra de Juan Miñarro, acompañado por un cuidado conjunto escultórico que incluye a María Santísima de la Concepción, María Magdalena y María de Cleofás.
Tras años sin procesionar (1936-1975), fue reorganizada en 1981 y desde 1987 realiza su salida en la madrugada, consolidando uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa ceutí.
Así, la jornada del Jueves Santo en Ceuta ofrecerá así un recorrido completo por distintas formas de vivir la fe: desde el origen popular y simbólico de La Encrucijada, pasando por la tradición consolidada de Penas, hasta la sobriedad absoluta del Descendimiento.
Tres estilos, tres historias y una misma devoción que volverá a llenar las calles de la ciudad en una de las noches más esperadas del calendario cofrade.