Ceuta volvió a vestirse de solemnidad este Lunes Santo. Alrededor de las 19:30 horas, las puertas de la Iglesia de Nuestra Señora de África se abrían para dejar paso al Santísimo Cristo de la Vera Cruz y a Nuestra Señora del Desamparo. La emoción contenida entre los presentes se desbordó en aplausos y lágrimas cuando las primeras notas musicales anunciaron el inicio de un recorrido muy esperado. Y es que, tras un año de ausencia obligada por la lluvia en 2024, el Santísimo Cristo de la Vera Cruz volvía a encontrarse con su ciudad.
Se trata de la tercera corporación que se reencuentra con sus fieles desde el inicio de esta Semana Santa 2025 en Ceuta. Un ciclo que se abrió con un Domingo de Ramos esplendoroso, en el que la Hermandad de la Pollinica brilló en su salida procesional. Desde entonces, la ciudad ha ido sumergiéndose en un ambiente cofrade cada vez más intenso, y este Lunes Santo ha vuelto a convertirse en una cita ineludible para los amantes de la Semana Santa ceutí.
Desde primera hora de la tarde, decenas de ceutíes se congregaron a las puertas del Santuario. Hermanos, devotos, curiosos y fieles, todos aguardaban ese momento en el que las imágenes comenzaran a procesionar con la solemnidad que las caracteriza. La Hermandad, además, presentó novedades importantes como la Cruz de Guía, que se estrenó parcialmente hace tres años y que este Lunes Santo lució por fin en todo su esplendor.
La Banda de Cornetas y Tambores del Sagrado Corazón de Jesús, llegada desde Marchena (Sevilla), acompañó una vez más el caminar de los titulares. La música, medida y solemne, arropó cada paso por el centro de la ciudad hasta la entrada en la Carrera Oficial por Gran Vía, a las 20:00 horas. El contraste entre las túnicas oscuras de los nazarenos y el resplandor cálido de los cirios regaló estampas de gran belleza, en una procesión donde se respiraba recogimiento en cada esquina.
Las imágenes fueron recibidas con profundo respeto, en un instante que quedará grabado en la memoria de quienes lo vivieron. Poco después, la Hermandad continuó su itinerario, transitando calles como Victor Goñalons, O’Donnell, Jáudenes y Pepe Durán, hasta que, finalmente, regrese a su templo a las 22:30 horas.
Sin lugar a dudas, la tarde-noche de este Lunes Santo sabe a promesa cumplida, en la que el pueblo de Ceuta vuelve a volcarse con una de sus devociones más queridas. Las condiciones climatológicas acompañaron durante todo el recorrido, permitiendo disfrutar de una procesión cuidada al detalle y vivida con el alma. El Santísimo Cristo de la Vera Cruz y Nuestra Señora del Desamparo ya descansan en su templo, mientras en los corazones de los fieles resuena aún el eco de un Lunes Santo para el recuerdo.
