La Encrucijada anima a hermanos y devotos a participar en su cortejo del Jueves Santo

La Hermandad hace un llamamiento para reforzar el grupo de nazarenos y penitentes tras su regreso a San José

La Encrucijada / Archivo
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La Cofradía de La Encrucijada ha lanzado un mensaje de ánimo a todos sus hermanos, simpatizantes y fieles de Ceuta con motivo de la inminente llegada del Jueves Santo, una fecha central en el calendario cofrade de la ciudad. Tras varios años, la Hermandad vuelve a su sede original, la parroquia de San José, lo que ha despertado una fuerte ilusión entre los miembros de su Junta de Gobierno. Sin embargo, el cambio de ubicación también ha supuesto un reto a la hora de reunir el número habitual de penitentes y nazarenos.

El hermano mayor, Pedro Mariscal, ha explicado que “el cortejo procesional está formado, pero aún sería deseable un mayor número de hermanos de luz para acompañar con más fuerza a nuestras imágenes”. En ese sentido, la cofradía mantiene abiertas las puertas de San José desde este lunes hasta el mismo Jueves Santo, en horario de 18:30 a 21:00 horas, para el reparto de túnicas y papeletas de sitio. “Lo que queremos es que todo el que haya sentido alguna vez el deseo de acompañarnos, lo haga. Este año es especial y queremos estar arropados por el mayor número posible de fieles”, ha subrayado Mariscal.

La Junta de Gobierno ha querido matizar el tono del mensaje difundido previamente en redes sociales, que fue interpretado por algunos como una llamada desesperada. “El mensaje está bien, ha servido como un tirón de orejas con cariño”, ha señalado el hermano mayor, quien insiste en que “necesitar, necesitamos, pero no estamos solos; contamos con un cortejo y esperamos a todos con los brazos abiertos”. El sentido real, además, está en poder contar con una buena acogida de nuevo en su barrio original, Hadú, y que el tradicional encuentro se realice ante las miradas de todos los fieles y devotos. 

El objetivo de la hermandad es alcanzar al menos un centenar de nazarenos que acompañen al Cristo de la Encrucijada y al misterio. “Si vienen más, mejor aún. Este es un momento para vivir la fe, reencontrarse con el barrio y formar parte de nuestra historia común”, concluyen desde la cofradía.