Este sábado, a mediodía, el centro de Ceuta ha vivido una protesta que va más allá de una simple movilización sindical. Trabajadores y trabajadoras del sector del comercio textil y del calzado se han concentrado en la Plaza de África para mostrar su rechazo al preacuerdo firmado el pasado 23 de marzo entre la patronal ARTE y los sindicatos CCOO y FETICO. Para UGT, ese documento abre la puerta a un recorte generalizado de derechos y a una brecha entre plantillas.
La convocatoria ha tenido reflejo también en el tejido comercial de la ciudad. Durante una hora, de 12:00 a 13:00, varios establecimientos han bajado la persiana en señal de apoyo: Women’Secret, Cortefiel, Springfield y Fifty Factory se han sumado al paro parcial en una jornada marcada por la incertidumbre en el sector.
En la concentración, Hayar Amar, secretaria de Comercio de UGT en Ceuta, ha puesto el foco en el bloqueo de la negociación colectiva. “La patronal se niega a sentarse a negociar el convenio de comercio, dejando en el aire los derechos de miles de trabajadores. Exigimos la apertura inmediata de la mesa negociadora y responsabilidad empresarial”, ha señalado.
Junto a ella, Fátima Ahmed, presidenta del Comité de Grupo Tendam, ha verbalizado el malestar que se respira en las tiendas: “Este convenio supone un retroceso. No vamos a aceptar más precariedad mientras las grandes empresas siguen aumentando beneficios”. Entre las principales preocupaciones, ha citado salarios bajos, mayor flexibilidad horaria, contratos inestables y recortes en derechos consolidados.
Qué está en juego
El conflicto no es solo local. A nivel estatal, UGT advierte de que el preacuerdo puede traducirse en una pérdida de derechos desigual según el territorio, con efectos directos también en Ceuta. Entre los puntos más controvertidos:
- Posible congelación salarial a medio plazo al integrar diferencias en complementos absorbibles.
- Creación de plantillas con condiciones distintas: trabajadores nuevos con peores salarios que los actuales.
- Prioridad del convenio estatal sobre los provinciales, lo que, según UGT, limita la negociación en cada territorio.
- Obligación de trabajar domingos y festivos si la empresa lo decide, eliminando la voluntariedad que existe en algunos casos.
UGT insiste en que este modelo puede incentivar la sustitución de personal con antigüedad por nuevas contrataciones más baratas, generando precariedad laboral y debilitando la estabilidad en el sector.
Ceuta, en el mapa de la protesta
Aunque las negociaciones se desarrollan a nivel estatal, lo ocurrido este sábado deja claro que el impacto ya se siente en Ceuta. La movilización ha servido para visibilizar un malestar que, según el sindicato, irá a más si no se reabre el diálogo.
El objetivo de UGT es claro: frenar la pérdida de derechos y garantizar que el futuro convenio estatal actúe como un marco mínimo, sin anular las mejoras que puedan lograrse en cada territorio o empresa.
Mientras tanto, en las tiendas, la preocupación sigue creciendo. Porque, como han repetido durante la protesta, el debate no es solo técnico: afecta directamente a salarios, horarios y condiciones laborales de quienes sostienen el día a día del comercio.

