La Sociedad de Estudios Ornitológicos de Ceuta (SEO-Ceuta) ha registrado una petición formal a la Consejería de Medio Ambiente y a Patrimonio con el fin de modificar el proyecto de reparación y pintado de las fachadas del Museo del Revellín, donde tradicionalmente anidan los vencejos en los óculos de ventilación.
Desde la entidad alertan de que el plan actual “pretende evitar la nidificación de vencejos en los óculos de ventilación, donde vienen reproduciéndose estas especies de forma tradicional, así como que respete cualquier otro punto del edificio donde vienen anidando los vencejos”.
Entre las alternativas propuestas, SEO-Ceuta plantea “que se estudie la posibilidad de cerrar los óculos de manera que se permita la entrada a los vencejos, pero que se impidan la entrada a las palomas (agujeros más estrechos), e incluso que se estudie la posibilidad de colocar cajas-nido para vencejos en el interior de los óculos, de manera que estos puedan seguir reproduciéndose en estas cajas y que a su vez impidan la entrada de palomas”.
La organización recuerda que los vencejos son especies protegidas y “los mejores insecticidas ecológicos existentes: un vencejo puede consumir 4 kg de mosquitos al año”. Sin embargo, su población en Ceuta ha sufrido un descenso alarmante: “La población de vencejos en Ceuta se ha reducido en un 87% desde el año 1996 hasta la actualidad”.
El comunicado advierte de que la pérdida de lugares de nidificación es una de las principales amenazas: los derribos, la destrucción de huecos, la permisividad de licencias de obra en periodo de cría o la fidelidad de los vencejos a sus lugares tradicionales de reproducción han puesto en riesgo colonias enteras.
SEO-Ceuta recuerda que la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad “prohíbe expresamente dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres”, incluyendo la destrucción de nidos, crías o huevos, y advierte que el Código Penal contempla penas de prisión por impedir o dificultar la reproducción de estas aves.
La asociación subraya además las contradicciones en torno al Museo del Revellín: “Precisamente en este mismo edificio se paralizaron temporalmente las obras de restauración y pintura en el verano de 2016 por perturbar la reproducción de los vencejos, y continuaron cuando finalizó el periodo reproductivo, resulta paradójico que ahora se pretenda destruir aquellos nidos”.
También critican que esta decisión se adopte cuando “la ciudad ha empezado a pedir un certificado sobre la existencia o no de nidos de vencejos en las fachadas para dar el permiso de obra y ya hay casos de paralización de dichas reformas en periodo reproductor de esta especie”. Como ejemplo, ponen la actuación de la Autoridad Portuaria en 2024, que “paralizó las obras temporalmente y que además ha implantado medidas compensatorias (colocación de cajas nidos)”, o los casos recientes en 2025 en la Delegación del Gobierno y un edificio de la barriada Zurrón, donde se modificó la colocación de andamios y redes para permitir la entrada a los nidos.


