Editorial

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Postergados por los políticos: los trabajadores portuarios, sin mención en el Día de Ceuta

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photo_camera La actividad portuaria es esencial también en Ceuta (C.A./ARCHIVO)

Muchos servicios esenciales durante la pandemia fueron reconocidos por la Ciudad Autónoma, pero los trabajadores portuarios volvieron a quedar relegados a un segundo plano.  

La actividad en el puerto, en todos sus sectores, es y ha sido durante la pandemia un servicio esencial. Es una infraestructura estratégica y, sin embargo, nadie se ha acordado de los trabajadores portuarios en la entrega de las medallas de la Autonomía este 2 de Septiembre.  

Vaya por delante que todos los galardones concedidos este año son muy merecidos, pero a la comunidad portuaria le causa pesadumbre la ausencia en el acto institucional de un reconocimiento, aunque solo sea una mención expresa, a su necesaria y ardua labor.

Los operarios de servicios técnicos-náuticos, prácticos, amarradores, personal de las consignatarias de buques, transitarios, transportistas, agentes de aduanas, policías portuarios, controladores y operarios de mantenimiento, entre otros, se han sentido relegados a un segundo plano como si el puerto y todo cuanto allí sucede no constituyera un elemento impulsor e integrador para la ciudad. 

Toda estas personas han arriesgado su salud al estar permanentemente activos durante el confinamiento mientras los ciudadanos se resguardaban del contacto con el virus en sus domicilios. 

No parece que el Gobierno de Ceuta haya sido sensible con estos trabajadores. De nuevo se ha puesto de perfil cuando de mirar al mar se trata. Un puerto, el de Ceuta, con unas posibilidades infinitas de mejora y con un potencial exclusivo para el desarrollo de Ceuta. 

Esta opinión no trata de ensuciar el homenaje de la Ciudad a otros sectores que lucharon lo indecible en el centro de la crisis sanitaria, pero sí es una llamada de atención a los políticos para que no vuelvan a caer en el error de olvidarse del puerto porque sus trabajadores también necesitan del estímulo de las autoridades y no sentirse apartados como si no formaran parte del todo y de la política de esta ciudad. 

 

 

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