Javier Díez Nieto
Javier Díez Nieto

Matar un ruiseñor

Es verdad que en numerosas ocasiones, demasiadas mujeres sufren el ataque indiscriminado y violento de algunos personajes que no debían tener ni la consideración de personas. 

Casado y la beatificación de un repetido santo

Seguro que el viajero – Casado - cortejado por la parafernalia del otra vez beatificado santo, recorrerá nuestras calles siendo saludado por muchos forzados rostros sonrientes.

Juro o prometo, ¿es lo mismo?

Son importantes las palabras, ya que la profanación de las palabras es uno de los recursos habituales puesto que con ellas se llama a una realidad cuando se quiere decir otra, y muchas veces de…

Ideas tontas en Navidad

Quiero dar una idea, ahora que tanto me aburre casi todo lo que pienso de lo que observo, de una inocente y tonta diversión. Ya que atónito leo y escucho todos los días las mil y una más opiniones…

La víbora independentista y la lima estatal

Es increíble, pero cierto, porque ahora nos encontramos entre dos formas de pensar y entre dos tiempos, uno pasado y otro presente. Y esto no deja de ser paradójico, porque en el principio los…

Los nuevos trompeteros

Cuenta Esopo en una de sus fábulas que un trompetero que animaba con su trompeta a los soldados para ir a la guerra fue hecho prisionero y que al alegar en su defensa que él no batallaba fue…

El secreto de las baldosas verdes

Desde luego, está visto que los caballas no somos muy inteligentes, porque si no que me lo expliquen…Todos sabemos que pasear por la calle real es un deporte de alto riesgo, ya que si nos…

El sorprendente caso Emvicesa

A veces, la vida nos sorprende con amistades y lealtades que ignoramos que existen. ¡Son cosas que pasan! Por eso aquí y entre estas aguas azules de los dos mares que nos rodean he encontrado gentes…

Había una vez un circo

Facha, golpista, fascista, deleznable, institutriz, palmera, pirata, corrupto, filibustero, mezcla de serrín y estiércol, blanqueador, traidor, mentiroso, impresentable, rufián. Son entre otras…

Cuéntame un cuento

Érase que se era en el país de Nunca Jamás. Bueno, todos sabemos que el país de Nunca Jamás, nunca existió, porque en el fondo estaba habitado por piratas, cocodrilos come relojes, indios y sirenas…

Vaya paisaje

Ya estamos otra vez de nuevo en noviembre, tiempo de caza y castañas.

Adiós a las armas

Estos últimos días estamos asistiendo a un sorprendente debate parlamentario: ¿Vendemos o no vendemos armas a otros países que las utilizan para sus propios intereses?